En un discurso cargado de simbolismo político y de defensa de la soberanía nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum inauguró este 16 de may...
En un discurso cargado de simbolismo político y de defensa de la soberanía nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum inauguró este 16 de mayo la Universidad Nacional Rosario Castellanos en Kanasín, Yucatán, donde reafirmó que la Cuarta Transformación pertenece al pueblo de México y no puede ser arrebatada por intereses externos ni por la corrupción del pasado.
“La fuerza me la da el pueblo. Y por eso, jamás voy a traicionar al pueblo de México, jamás y jamás voy a traicionar al pueblo de Yucatán”, expresó la mandataria ante los asistentes. Subrayó que los derechos conquistados pueden perderse si no se es consciente de lo logrado: “Porque los derechos conquistados del pueblo se pueden perder si no somos conscientes de lo que tenemos, si no somos conscientes de lo que el pueblo de México ha logrado”.
Sheinbaum insistió en que la transformación no depende únicamente de la figura presidencial: “Porque no es solo la presidenta, yo gobierno con el pueblo”. En ese sentido, advirtió que “nadie le va a arrebatar la transformación al pueblo de México, le pertenece al pueblo. Ningún gobierno extranjero le va a arrebatar la transformación al pueblo de México. Los corruptos de antes no le van a robar la transformación al pueblo de México”.
La presidenta también marcó distancia con quienes intentan aprovecharse del movimiento: “Nadie, ninguna persona que no sea honesta, que no sea honrada puede esconderse bajo el halo de la transformación del pueblo de México. Este es un movimiento honesto, honrado, que le cumple al pueblo como decimos. Nosotros no mentimos, no robamos, y nunca vamos a traicionar al pueblo de México”.
El mensaje se dio en un contexto de alta tensión política. Por un lado, en Chihuahua se preparaba la protesta contra la gobernadora María Eugenia Campos por el llamado “Caso CIA”, en medio de bloqueos carreteros y acusaciones de que el gobierno estatal busca impedir la llegada de simpatizantes de Morena. Por otro, la relación con Estados Unidos atraviesa un momento delicado tras las acusaciones de vínculos con el narcotráfico contra diez funcionarios de Sinaloa, incluido el gobernador con licencia Rubén Rocha Moya.
La crisis se profundizó con la entrega, apenas un día antes, del exsecretario de Seguridad de Sinaloa, Gerardo Mérida, y del exsecretario de Finanzas, Enrique Díaz Vega, ambos colaboradores cercanos de Rocha Moya.

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