El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación contra el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneap...
El Departamento de Justicia de Estados Unidos abrió una investigación contra el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, por supuestamente haber obstaculizado la aplicación de leyes migratorias mediante declaraciones públicas. Ambos calificaron la pesquisa como un intento de intimidación política. La indagatoria ocurre en medio de un amplio operativo de inmigración en Minneapolis y St. Paul, considerado el mayor en la región, con más de 2,500 detenciones y marcado por enfrentamientos tras el asesinato de Renee Good el 7 de enero a manos de un agente de ICE.
Walz denunció la “instrumentalización autoritaria” de la justicia, mientras Frey sostuvo que se trata de represalias por defender a la ciudad y sus residentes. La fiscal general Pam Bondi advirtió en redes sociales que “nadie está por encima de la ley”. Paralelamente, autoridades estatales pidieron mantener las protestas pacíficas, luego de que el presidente Donald Trump insinuara el uso de la Ley de Insurrección de 1807 para desplegar tropas, aunque posteriormente moderó su postura.
Un juez federal prohibió a los agentes usar detenciones o gas contra manifestantes pacíficos, en respuesta a una demanda de la ACLU. El caso de Garrison Gibson, inmigrante liberiano detenido y liberado en repetidas ocasiones pese a cumplir con su orden de supervisión, evidenció irregularidades en los procedimientos de ICE. Además, registros de emergencia confirmaron que Good recibió disparos a corta distancia dentro de su vehículo, hecho que las autoridades federales justifican como defensa propia. La tensión en Minnesota continúa con llamados oficiales a evitar la violencia en las manifestaciones.
Fuente: AP

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