El ejército sirio asumió el control de la base de Al-Tanf, en el sureste del país, tras la retirada ordenada de las tropas estadounidenses...
El ejército sirio asumió el control de la base de Al-Tanf, en el sureste del país, tras la retirada ordenada de las tropas estadounidenses, poniendo fin a una presencia militar de más de una década en un punto estratégico cercano a las fronteras con Jordania e Irak. La instalación había sido clave en la lucha contra el Estado Islámico y en el entrenamiento de rebeldes durante la guerra civil iniciada en 2011 contra Bashar al-Assad.
El Comando Central de Estados Unidos confirmó la salida y aseguró que sus fuerzas seguirán listas para responder a amenazas de ISIS, mientras apoyan a socios regionales para evitar el resurgimiento del grupo. La decisión se enmarca en la consolidación de posiciones anunciada por Washington tras la derrota territorial de ISIS en 2019.
La relación entre Siria y EU cambió con la llegada al poder del presidente Ahmed al-Sharaa en 2025, quien se unió a la coalición internacional contra ISIS, obteniendo alivio de sanciones y respaldo para controlar zonas kurdas en el noreste. Sin embargo, la amenaza persiste: en diciembre, un ataque en Palmira dejó tres muertos, incluidos dos soldados estadounidenses. En respuesta, las fuerzas de EU han intensificado operaciones, con más de 100 objetivos atacados y 50 militantes abatidos o capturados en los últimos meses.

COMMENTS