El Gobierno de Donald Trump, a través del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), presentó una propuesta para limitar el acces...
El Gobierno de Donald Trump, a través del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano (HUD), presentó una propuesta para limitar el acceso a viviendas públicas y programas financiados por el HUD exclusivamente a ciudadanos estadounidenses y a ciertos no ciudadanos que cumplan requisitos específicos. La medida, publicada en el Registro Federal, obligaría a todos los residentes —incluidos adultos mayores de 62 años— a presentar pruebas de ciudadanía o elegibilidad, lo que pondría en riesgo a familias con estatus migratorio mixto.
El secretario del HUD, Scott Turner, defendió la iniciativa como un esfuerzo para evitar que “extranjeros ilegales y no elegibles” se beneficien de los contribuyentes, mientras que organizaciones de vivienda y defensores de derechos criticaron la norma por su potencial de desalojar a decenas de miles de personas. El Centro de Prioridades Presupuestarias y Políticas estimó que hasta 20,000 familias, unas 80,000 personas, podrían perder la ayuda. Además, millones de ciudadanos carecen de documentación que acredite su estatus, lo que podría ampliar el impacto.
La propuesta, considerada parte de la campaña más amplia del Gobierno contra la inmigración y mencionada como prioridad en el conservador Proyecto 2025, aún no tiene fecha clara de entrada en vigor. Activistas advierten que la medida amenaza con profundizar la crisis de vivienda y marginar a comunidades vulnerables.
Con información de: AP

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